Tras mi elección, el pasado 5 de octubre, como presidente de la Junta Local del PP de Calvià, puse en marcha de manera inmediata el proceso de primarias para la elección del candidato a la alcaldía de Calvià en las elecciones que se celebrarán en 2011, con el objetivo de dar cumplimiento a mi principal promesa electoral. En ningún momento desde la dirección regional del partido me indicaron que eso no era posible.
Organizamos el proceso al que inicialmente nos presentábamos tres candidatos con mucha ilusión por el hecho de que nuestros afiliados pudieran decidir la persona que consideraban más adecuada para encabezar la lista del PP de Calvià en 2011. El 4 de noviembre, un día antes de que se celebraran las primarias, se me convocó a una reunión en la sede del PP regional a la que asistieron Pere Rotger, Miquel Ramis, Joan Rotger, Antoni Pastor y el presidente José Ramón Bauzá, que intervino en algún momento vía telefónica, en la que, en síntesis, se acordó que yo podía celebrar un «proceso interno» de elección de candidato pero sin denominarlo «primarias».
Para mi sorpresa, al día siguiente (en la celebración de las primarias), los periódicos de la isla publicaron declaraciones de Miquel Ramis en las que advertía de que si seguíamos adelante con el «proceso interno» de elección (el cual habíamos acordado el día anterior) habría «consecuencias». Curiosamente la palabra «consecuencias» aparecía textualmente entrecomillada en todos los periódicos, lo que no dejaba lugar a dudas.
Ante dichas amenazas intenté -sin éxito- ponerme en contacto con Miquel Ramis para aclarar la situación. Hacia las 08:55h (5 minutos antes de abrirse el proceso electoral) pude contactar con Joan Rotger, quien me manifestó que, efectivamente, en ningún momento de la reunión se habló de «consecuencias». Finalmente, contacté con nuestro Presidente, José Ramón Bauzá, que me insinuó que debía suspender el proceso bajo apercibimiento de adoptar medidas contra mí y contra mi Junta Local. En ese contexto, le comenté la conversación al alcalde Carlos Delgado, quien se puso en contacto con Bauzá para explicarle que era imprescindible que Calvià contase ya con un candidato. Finalmente acordaron que se suspendiera el «proceso interno» ante la amenaza de expulsión de toda la Junta Local y que fuera la propia Junta la que nombrase un candidato provisional que pudiera empezar a trabajar en el municipio y organizar los actos necesarios para su promoción, sin perjuicio de que, posteriormente, fuera ratificado por la propia Junta Local y por el Comité Electoral Regional, en el momento oportuno. Bauzá autorizó, por tanto, el nombramiento de un candidato provisional a la alcaldía de Calvià.
El pasado sábado, 14 de noviembre, cursé una invitación a Miquel Ramis para que asistiera a la cena y no tuve noticia alguna, ni suya ni de nadie de la Dirección Regional de mi partido, hasta el día 18 a las 11.53, cuando recibí una llamada suya que en ese momento no pude atender y que devolví 3 minutos más tarde sin obtener respuesta alguna.
Prácticamente al mismo tiempo me enteré por los medios de comunicación de que el señor Ramis, acompañado de Joan Rotger y Carlos Simarro, estaba ofreciendo una rueda de prensa para dar cuenta del acuerdo adoptado por el Comité de Dirección por el que se me conminaba a anular la cena prevista para el próximo sábado bajo apercibimiento de más «consecuencias».
Una vez analizados los hechos, no me queda más remedio que reiterarme en lo que ya he dicho estos días:
1. Vamos a celebrar la cena porque nos ajustamos escrupulosamente al acuerdo cerrado con nuestro Presidente Regional, José Ramón Bauzá, quien nos autorizó a nombrar un candidato provisional a la Alcaldía y promocionarlo como estimásemos oportuno.
2. Vamos a celebrar la cena porque, creyéndonos amparados por la autorización de Bauzá, pusimos a la venta las entradas el día 7 de noviembre y, a fecha de hoy, llevamos vendidas unas 1.100 entradas.
Me veo obligado a formular esta reflexión: ¿Qué pasa en Calvià? ¿Por qué se nos exige a nosotros lo que no se exige a otros municipios? ¿Por qué se nos reprende por actuar como nos ha indicado nuestro propio presidente regional? ¿Por qué tanto interés en buscar la confrontación? ¿Es que acaso buscan alguna excusa?
Es evidente que en este caso, en el que hay dos versiones contradictorias sobre los mismos hechos, alguien miente. Yo digo que Bauzá nos autorizó a nombrar un candidato provisional y él dice que no fue así. Por ese motivo, yo afirmo que si miento dimitiré inmediatamente como Presidente del PP de Calvià y como candidato provisional a la alcaldía en los comicios de 2011. Pero, en caso contrario, si quien miente es el presidente regional, exijo que sea él el que dimita de su cargo interino, por el daño irreparable que le está infligiendo a nuestra formación política.
Desde Calvià únicamente trabajamos y luchamos por ganar las elecciones municipales de 2011. La dirección regional prima la aniquilación de un rival del presidente en el futuro congreso regional extraordinario a los intereses electorales del PP en nuestro municipio.
(*) Onieva es presidente de la Junta Local del Partido Popular en Calvià
(**)Publicado en El Mundo/El Día de Baleares el día 20 de noviembre de 2009