EL ESCAPARATE INACCESIBLE DE CALVIÀ

por LLORENÇ RIERA(*)(**)

La constatación, cada día más evidente, de que se incrementa el número de calvianers que se ven forzados, por imperativo económico, a buscar residencia fuera del municipio nos sitúa, de entrada, ante un nuevo fenómeno sociológico forzado por una realidad estructural diferente.
´El Dorando´ se ha vuelto inaccesible. Calvià, a fuerza de tenerlo todo, se ha instalado en el escaparate con luna de cristal infranqueable para el consumidor de hipoteca y nómina vulgar. Es parque jurásico impersonal para acomodo de jubilados centroeuropeos pudientes. Lo demás, factoría masiva de servicios turísticos y solarium para canas y arrugas sobre ´michelines´ satisfechos. En las zonas residenciales de Calvià no hay término medio porque en ellas no se vive, se trabaja hasta la extenuación o se vegeta sobre el infinito. El confort de hogar y la intimidad familiar hay que buscarlo en vecindades menos caras. Todo porque "la cultura de la especulación" fija precios prohibitivos.
Podríamos discutir si "especulación" es asociable a "cultura", pero tampoco vale la pena porque en el camino entre lo uno y lo otro hemos tropezado con la cruda realidad hecha contradicción. No hay quien compre un piso en el Calvià que a fuerza de tenerlo todo gotea y enajena residentes humanos. Es para revisar de una vez por todas si los cimientos están levantados en el lugar adecuado. Todo hace pensar que están descolocados hasta el extremo de convertir en prohibitivo el hecho de ser joven en Calvià. A lo sumo puedes intentarlo en el vecino Andratx porque te sale a mitad de precio.
Con estas condiciones no hay forma de emanciparse. Sólo puedes cambiar de tutoría y ampararte en el Estado protector para que te de la llave de un piso oficial. Definitivamente, Calvià no es autosuficiente. Se ha vuelto escaparate engañoso.

(*) Publicado en el Diario de Mallorca el día 8 de diciembre de 2007

(**) Periodista