A través de esta sección quiero manifestar en nombre propio y del colectivo de pequeños empresarios que formamos parte de la tan renombrada oferta complementaria del sector turístico, nuestro malestar por la absoluta falta de apoyo y desidia institucional ante la grave situación a la que, en los últimos tiempos, las pequeñas empresas del sector (comercios turísticos, bares, restaurantes, quioscos de prensa, etc. etc.) nos vemos abocados.
Se olvida a menudo la importancia que en la economía de las islas tienen infinidad de pequeños establecimientos, que mediante la creación de empleo,contribución tributaria e intermediación entre empresas productivas o auxiliares de Baleares y el consumidor final (el turista, más concretamente), contribuyen al sostenimiento económico de nuestra comunidad.
Año tras año, ante la frustración común, nos encontramos ante actuaciones u omisiones por parte de nuestros políticos que perjudican sensiblemente la supervivencia de las pequeñas empresas, muchas de ellas de ámbito familiar, que dependen directa o indirectamente, en mayor o menor medida, del turismo y que provocan el cierre de muchos negocios y una brutal competitividad entre las "afortunadas" que pueden sobrevivir a esta situación, ante una temporada cada vez más corta.
Comenzando por el sistema "Todo Incluido", considerado de poca implantación en la industria hotelera, invitaría al señor Flaquer a realizar un sencillo campo de trabajo a fin de conocer la opinión de los restauradores y comerciantes en las principales zonas turísticas de las islas (Arenal, Peguera, Cala Millor, Cala Ratjada, Calas de Mallorca, Cala Portinatx o Palmanova, por poner algunos ejemplos de los cuales tengo constancia directa) y de cómo ha afectado de forma tan nefasta a negocios de estas zonas, ante la indiferencia absoluta de quien corresponde.
Sobre la prohibición de la venta de tabaco fuera del ámbito de los estancos y, aunque estemos de acuerdo en salvaguardar un bien jurídico tan fundamental como el de la salud, sí estamos de acuerdo a las restricciones de dicha ley, dudamos que ésta sea una solución útil. Lo que sí asevero es otro irreparable perjuicio a un sector del comercio arrelado en un mercado con una idiosincracia propia como la que es un destino turístico que depende muy directamente de la venta de este producto. Me pregunto porqué en Canarias no sufren este problema y sus comercios no padecen esta prohibición (quizás ahí sí son conscientes de lo que esta prohibición a efectos económicos conlleva). Ni en paises con una política tan restrictiva como Francia, Irlanda, Alemania, Italia o el Reino Unido se da esta situación.
Por otra parte el procedimiento de entrada en vigor de la ley ha sido desacertado e incomprensible para nuestro sector, por no valorarse los daños colaterales al comercio turístico. El tabaco que se vende en un estanco o un restaurante es el mismo que despachamos los segundos canales; o se legaliza su venta o se prohibe, ¿ Por que unos sí y otros no?. ¿Por que esta discriminación?. El tabaco es un producto legal y ahora a los quiosqueros sí y a nosotros no!.¡¡¡ No, basta!!!
Prohibición venta bebidas alcohólicas: Se está preparando un anteproyecto de ley para la regulación de venta de bebidas alcohólicas, con parecidas consecuencias restrictivas para la comercialización de éstas. Las consecuencias serán las mismas que las anteriores.
Proliferación de una legislación favorable a la implantación de grandes superficies. De todos es sabida la cada vez más dificil supervivencia de los desamparados pequeños comercios ante la mastodóntica competencia de estos gigantes.
Ante este panorama, hemos de oir que la oferta complementaria, de la cual formamos parte, está sobresaturada y exige una mejora de su calidad. Ardua tarea, cuando, por parte de los poderes públicos sólo encontramos indiferencia, siendo el del "pataleo" el único derecho legalmente efectivo.
Pedimos "a quien corresponda" la atención y protección por parte de las instituciones públicas a un sector olvidado y maltratado que, como ya dije, tiene un peso específico innegable dentro de la economía de las islas y que no merece, por más tiempo, la ignorancia a la que se ve sometida ultimamente.
(*) Pepe Tirado es el presidente de Acotur y representante de Fecotur