SANCIONES PARA EL RECUERDO

por Pedro Merino (*)


Existía en algunas monarquías medievales al acceder al cargo, un juramento que revela lo acertado de tal frase para los políticos actuales, incluso trescientos años después. “ Si bien lo hiciere que Dios me lo premie y si no, que el pueblo me lo demande”.

Claro, que a las demandas del pueblo, se puede aplicar otra cita que dice “ Esto es como predicar en el desierto”.

Viene esto a cuento de las múltiples demandas del sector de Restauración al Sr. Isidro Cañellas, responsable del Área de Comercio de este nuestro Ayuntamiento en relación a sus sospechosas modificaciones de las normativas que le afectan, las cuales a su vez le son solicitadas o sugeridas por personas que como El tienen un limitado conocimiento de la realidad del sector o simplemente se trata como vulgarmente se dice de barrer para casa . Y ¿Qué le puede mover a este Sr. a cambiar estas normativas en perjuicio de un sector tan importante en cuanto a Nº de locales y que en Restauración nadie le ha pedido? Es algo que en dos años largos de legislatura, no ha podido, no ha querido o no ha sabido explicar.

Mientras tanto y cabalgando en la mas absoluta ineficacia que el Área de comercio haya demostrado desde que se creo, numerosos locales se ven sancionados en un periodo de actividad de Tres meses Tres, hasta con 150.000 €uros, han leído bien (Ciento Cincuenta Mil Euros) o si lo prefieren Veinticinco Millones de las antiguas Pesetas, denuncias provocadas, por que un Relaciones públicas ha hecho señas a unos turistas desde la acera de enfrente o por atravesar la calle para captar a un posible cliente, y claro estas faltas a sugerencia del Área de Comercio, se sancionan con multas de 0 a 6.000 €, por que en la mentalidad de nuestros dirigentes comerciales no cabe tan vil acción y se debe desterrar de Calviá todo atisbo de rebelión Tiketeril. ¿ O hay algo mas Sr. Isidro?

Matizar en este sentido, que no se puede culpar de este desatino a la policía local, por que su trabajo consiste en hacer cumplir las normativas, en este caso las que confecciona Comercio y a ello se limitan.

Debe ser muy duro para un hombre solo, compaginar las obligaciones de tantas Áreas y además tener que preocuparse por los pequeños comerciantes de Calviá.

Seguramente su preocupación en la promoción turística y su esfuerzo por paliar los efectos de el Todo Incluido, no le deja tiempo para ocuparse de estas minucias.

Y por si no fuera malo el año en cuanto a:

Una temporada de 6 meses, mas competencia entre empresarios, menos gasto por turista, mas Todo Incluido, mas turismo residencial, menos turismo hotelero, etc. Viene Ud. Y nos pone unas multitas de nada como si un bar o un Rte en Calviá, fuera una naviera o cosa parecida.

Lamentablemente al acta de concejal no siempre le acompaña un acta de profesional y de voluntad de servicio, pero es evidente que en un concurso de sonrisas, ganaríamos de calle.

(*)Pedro Merino es presidente de la Asociación de Bares y Restaurantes