| Disuelto el ensayo de cantonalismo en Calvià, Matas se ha arrodillado ante el peor de los dos Pedros -aunque secretamente maquine su liquidación por derribo-, y el Pedro postergado sigue amenazando en privado al president, para regarle con zalemas en público. No cabe hablar de rendición estricta, porque Carlos Delgado ha vuelto a demostrar que no pasa nada si te encaras con la mafia más engreída y gruñona de Mallorca. Sus métodos y su poder artillero la emparentan con el ejército de Sadam, y ha hecho falta un alcalde más de derechas que Bono para abofetear con esta evidencia a la izquierda a la deriva.
En el armisticio, los amotinados del PP de Calvià mencionan por siete veces la palabra ética. Aunque ya es un avance que no le hayan colgado alguna hache, su disquisición entre principios y responsabilidades sería más correcta si se efectuara entre favores y contabilidades. Una vez favorecido el padre padrone Nigorra con el voto de un tránsfuga -el impoluto Matas sólo denunció el pecado tras dar satisfacción a las exigencias de la familia-, se impone la realidad contable de que UM podría frenar el traslado de Son Dureta a Son Espases, uno de los grandes negocios políticos de la legislatura. Si lo será, que el president estaba dispuesto a sacrificar a Delgado por sus intereses.
La ética tenía un precio, como todo en Calvià. El PP ha demostrado que su solidez sin fisuras es otra patraña alimentada por la izquierda. La farsa pagada por el contribuyente sólo tiene víctimas, pero más que nadie Maria Antónia Munar, no en vano en el discurso de la Diada movía las manos, en la versión aserejé de Mallorca ets tu, como si apuntara a las salidas de emergencia. Su imagen ha sido tan lastimosa como la de Isidre Cañellas, pugnando por las migajas de un socio que lo ha apaleado. Debajo del asfalto está UM, que diría un sesentayochista, suerte que quedan dos años para repartirse el botín del Plan Territorial. En cuanto a las cábalas sobre el suicidio político de Delgado, cabe recordar que la condición de corrupto o díscolo avala el ennoblecimiento en el seno del PP balear.
(*) Publicado en el Diario de Mallorca el día 28 de septiembre de 2005
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