Efecto dominó controlado(*)


JOSÉ E. IGLESIAS

S on Massot, el abortado pelotazo urbanístico de Calvià, fue el desencadenante de la cruenta batalla que asoma en el centro derecha mallorquín. La crisis estaba cantada desde el mismo día en que PP y UM firmaron los pactos de gobierno, sólo faltaba ponerle día y hora. La agenda la marcó Calvià, con la agradecida participación del venal de siempre, y continúa por Andratx, donde ayer el alcalde echó sin contemplaciones de su equipo de gobierno a las dos concejalas de UM. Empieza el efecto dominó entre dos partidos cuyas bases se soportan tanto como sus respectivos jefes. Nada de esto es casualidad, salvo la imprevista fecha del chupinazo. Las estrategias de aniquilación están escritas: UM para no dejarse abducir y el PP para borrar del mapa a una bisagra que bandea de izquierda a derecha al mejor postor. Sin embargo la sangre no llegará al río. En el ecuador de la legislatura ambos partidos tienen demasiado que perder. Sus líderes trabajan para cortar a tiempo el reguero de pólvora prendido en la díscola Part Forana para ganar tiempo y que no se les vaya de las manos. Intentan que el incendio sea controlado, un ´enseñar los dientes´. Se tientan, se miran con recelo otros pactos. Pero, como diría Aznar, ahora no toca.

(*) Publicado en el Diario de Mallorca el día 4 de agosto de 2005