El cazador cazado por Eduardo Inda (*)

Jueves 21 de julio. 13.00 horas. Juan Nigorra coge el teléfono, teclea el número de una alta magistratura del país y pregunta por ella. Con su cuasietoniana educación por bandera, echando mano de ese pedir suyo que parece un dar, el heredero de uno de los dos imperios bancarios por excelencia ruega a su interlocutor que haga lo posible y lo imposible para desbloquear el ya archifamoso convenio de Santa Ponça. La alta magistratura no se va por los Cerros de Ubeda, tampoco sale por peteneras, vamos, que no le responde ni a la mallorquina ni a la gallega:

- Lo que debéis hacer para que os recepcionen [sic] las urbanizaciones es ir a hablar con Pedro Serra y bajaros los pantalones.

¿Se puede ser más franc@? La verdad es que no. ¿Se puede ser más lo que ustedes están pensando? Ciertamente tampoco. Indignidades personales aparte, estas 26 palabras resumen a la perfección la que se ha liado estos días a cuenta de lo que no debería haber pasado de ser un convenio más o menos discutible entre un alcalde y un promotor urbanístico. No hace falta gozar de un coeficiente intelectual de 180 para colegir que esto no es ni el caso Delgado , ni el caso Nigorra , ni siquiera el caso Thomàs . Esto no es ni más ni menos que una derivación de ese tridimensional caso Serra que lo enfanga todo en esta tierra de la calma y que va desde las facturas falsas hasta Es Baluard pasando naturalmente por el frustrado megapelotazo de 36 millones de euros en Son Massot. Todo lo cual, dicho sea tristemente de paso, confirma cinco cosas cada una de las cuales pone por sí sola los pelos como escarpias: quién controla UM, quién maneja a Munar, quién manda en el -o al- PP, quién intenta mangonear Calvià y, lo que es peor, quién dirige Mallorca. Otra vez todos los caminos conducen a ese septuagenario editor que responde al alias de El Egipcio .

La verdad es que la partida que se ha jugado estos días en Calvià trasciende la mera asunción por parte municipal de una urbanización. Toda esta historia nada tiene que ver con unos intereses generales que a Ultima Hora y al Balears le importan un pimiento por no decir un pito. Al dueño de Es Baluard lo único que le preocupa en esta vida es la pasta y, cuanto más gansa y más facilona, mejor. Para él, lo primero es él, luego él y, para terminar, él. O sea, él al cubo. Bueno, más bien El.

El preámbulo de esta intrigante representación teatral se llama Eduardo Inda, el nudo lleva por título Son Massot y el desenlace figura a los pies de un epígrafe en el que pone Santa Ponça. Pues sí, el involuntario causante de toda esta bronca es el arriba firmante -ver Los puntos sobre las íes del 23 de enero: El Padrino, cuarta parte -. Como quiera que la memoria es flaca y por si acaso no tienen la hemeroteca a mano, reproduciré la respuesta con la que El Egipcio se descolgó cuando Miguel Nigorra le llamó para pedirle explicaciones por la montería -los propietarios del Crèdit son caza mayor- desatada contra ellos a la vuelta del pasado verano:

- ¿Qué tal Pedro?

- Muy bien, Miguel.

- Te llamaba porque estoy indignado con la campaña de falsedades que has puesto en marcha contra nosotros en tus periódicos [el sensacionalista 'Ultima Hora' y el independentista 'Balears'].

- Esto te pasa por invitar a tu casa y a tus fiestas a Eduardo Inda.

- Como comprenderás, Pedro, mis hijos y yo invitamos a quien nos da la gana.

- Me parece muy bien pero debes tener una cosa clara: los amigos de mis enemigos son mis enemigos y si eres amigo del puta foraster de Eduardo Inda eres mi enemigo.

El Egipcio se despide del presidente del Banco de Crédito Balear y consejero del Popular vaticinando que Eduardo Inda no se comerá el turrón en Mallorca. Lo que no especifica es cómo se irá de esta tierra: si con los pies por delante o con los pies por detrás.

De esta abracadabrante conversación se extraen al menos dos conclusiones: el susodicho es pelín maleducado y sufre manía persecutoria. Quizá son las 77 primaveras, tal vez un cabreo de niño consentido, propio del que ve que el camarero empieza a cobrarle las copas tras haber gozado de barra libre desde tiempos inmemoriales o a lo mejor un mix de ambas cosas. La megalomanía del personaje llega al punto de gritar, retirar la palabra o arremeter informativamente contra los empresarios y vips mallorquines que me invitan a sus bodas , bautizos y comuniones . Jamás se me borrará del disco duro el pollo que le montó a un milmillonario local por convidarme a una restringidísima cena en la que estaba el todo España y olvidarse de El. Debe ser que la gente lo tiene más visto que el tebeo y/o que está harta de sus delicados modos y maneras.

El enredo se enredó definitivamente al osar esta casa desnudar el caso Son Massot, un megaescándalo que en EEUU o en el Reino Unido te puede costar hasta la cárcel pero que aquí ha pasado desapercibido para una Fiscalía que no ha abierto ni diligencias previas.

EL MUNDO tuvo noticias de esta macropillería casi en tiempo real, apenas dos horas después de que Matas, la fashion victim de Costitx, el alcalde Carlos Delgado, ese clon de Julián Muñoz que es Jesús Boyero y el suegro del clon de Julián Muñoz comieran en el Hotel Mardavall. Allí se cerró el círculo de la ignominia: el trasvase de la edificabilidad de un ruinoso hotelito de Sóller a un solar rústico de Calvià ¡¡¡multiplicada por 26!!! Los 3 millones de euros invertidos por los jugadores de ventaja liderados por Boyero en la operación se multiplicaban por nueve en 120 minutos remedando el bíblico milagro de los panes y los peces.

Ultima Hora empezó a darle a Delgado hasta en el carné de identidad 24 horas después de vetar más por omisión que por acción esta inmoralidad de marca mayor. Y los Nigorra pasaron de cobrar una miajita a recibir una ensalada de bofetadas en forma de noticias falsas por culpa del primogénito, Juan, al que no se le ocurrió mejor idea que firmar un comunicado auspiciado por los promotores urbanísticos de Calvià en el que se reprobaba con incontrovertibles argumentos técnicos y jurídicos el enésimo favorcete a El Egipcio.

El interfecto ordenó a su secretario personal, Pedro Comas, que pusiera en marcha la máquina de la mentira. Y el asistente convirtió la entrega de la urbanización Santa Ponça en un payasesco remake del caso Watergate . Día sí, día también, los ¿periódicos? de Serra nos contaban lo malos-malísimos que son los Nigorra, lo bueno que es Isidre Cañellas y lo honrada y lo excelsa que es Margarita Nájera.

El técnico municipal del área controlada ¡¡¡por UM!!! dio el nihil obstat al acuerdo con la familia Nigorra. El pacto obligaba a los promotores de Santa Ponça y Nova Santa Ponça a pasar por caja para entre pitos y flautas aflojar 5,5 millones de euros. Todos contentos hasta que la santísima dualidad Serra-Munar -no se sabe dónde termina el uno y dónde comienza la otra- dio la orden, por escrito y de palabra, de tumbar el compromiso. «No, si tenéis toda la razón, si el acuerdo es bueno para el Ayuntamiento, pero las órdenes de la jefa son claras: hay que cargárselo como sea», le soltó un gerifalte de UM a un tan anonadado como indignado Juan Nigorra.

Y en ésas estábamos cuando Joan Thomàs cogió las de Villadiego. El deliberadamente mal llamado tránsfuga de Calvià -será tránsfuga, digo yo, el día en que se pase al PP- armó el taco al largarse de UMSA (Unió Mallorquina Sociedad Anónima) rumbo al Grupo Mixto. Un concejal harto de tener que apuñalar a la verdad por razones espurias y hastiado de tener que comulgar con ruedas de molino anuncia que votará a favor del compromiso. Pura coherencia teniendo en cuenta que un subordinado suyo emitió uno de los dos veredictos técnicos favorables.

El Grupo Serra emplea las sicilianas tácticas de siempre: le siguen a todas partes en furgonetas con cristales tintados, le inventan propiedades y, faltaría plus, le ponen a caer de un burro. Ni el excelentísimo ni la que él denomina «la mujer más rica de Mallorca» van a perdonar así como así el sexto o séptimo descalabro en un año que para ellos va camino de degenerar en horribilis . El desenlace duele, vaya si duele, más que nada, porque el tiro les ha salido por la culata yendo a parar a ese estratégico lugar donde termina el vientre. No sé si será casualidad pero Thomàs es un acreditado cazador.

Que conste que nada más lejos de mi intención defender ni la actitud ni desde luego la aptitud de un Thomàs cuyo nombre oí por primera vez en mi vida esta semana. Pero tampoco creo que sea el Tamayo que nos quiere vender El Egipcio . El dilema, su dilema, es de aúpa: ¿qué hacer si te invitan a votar una decisión a sabiendas de que es injusta? El felón Cañellas le llamó implícitamente corrupto al hablar el miércoles de « caso Calvià II », eso sí, sin aportar una sola prueba. Aquí no hay más tu tía: o sientan en el banquillo al embajador de Munar en Calvià por calumniar a su ex compañero o sientan en el banquillo a Thomàs por venderse.

Lo más estimulante de todo es que la Escopeta Nacional montada por este Berlanga de tres al cuarto que es El Egipcio ha terminado como el rosario de la aurora: con el cazador cazado. Lo cual demuestra que al final, por mucho que cueste, el tiempo pone a cada uno en su sitio, malos incluidos. Y, mientras, el otro 50% de la santísima dualidad se nos ha puesto más histérico aún de lo que estaba tras la grava, sus mentiras en prime time sobre la grava y la caja reservada . Al punto que estoy por enviarle un par de cajas de válium : más que nada por si le vuelven a hacer falta.

El oprobio sigue. El comportamiento de un Delgado que se viste por los pies contrasta con la incalificable e interpretable reacción de un PP de Palma que dialécticamente va con los de la feria y vuelve con los del mercado. ¿Qué les da la sobrecogedora MAM para que no se sepa a ciencia cierta si están con ella o con el alcalde de Calvià?

Esta táctica es tanto más sorprendente teniendo en cuenta que Isidre Cañellas está perdonando la vida al alcalde a todas horas olvidando que ya no está en condiciones de exigir nada porque está más solo que la una. Querido Carlos, por decencia o por conveniencia, rompe con este tío de una vez. ¿O acaso quieres que te vuelva a traicionar con un golpe de Estado como el que pergeñó en el restaurante que hay enfrente del despacho de El Egipcio ? Que te apuñale una vez es culpa suya, pero que lo hiciera dos veces sería culpa tuya.

(*) publicado en el Mundo/El Día de Baleares, 31-7-2005

 

 
     ir a más noticias                                                                       volver a portada