Calvià tiene en desarrollo el proceso de adjudicación del Centro de Tecnificación Deportiva (CTD). Veremos qué ocurre con él o como acaba esta "apuesta personal" de Carlos Delgado. Mientras, otras técnicas complementarias al asunto ya están demostradas y suficientemente entrenadas. Son las que posibilitan colar terrenos interesados, allanando los trámites administrativos, para que a la hora de la verdad no haya errores. Por si acaso, el grupo Nigorra-Habitat Golf Santa Ponça ya tiene concedidas las segregaciones oportunas en sus terrenos de es Sementer de Son Flor y ses Penyes Rotges, entre Son Ferrer y El Toro.
El Centro de Tecnificación Deportiva ya ha salido a concurso, pero todo es tan precipitado y abunda tanta explicación no solicitada que algo comienza a oler mal. El alcalde, Carlos Delgado, ha indicado que siete grandes constructoras se han interesado por los pormenores de la oferta concursal y los residentes en Son Ferrer y El Toro se han puesto en situación de alerta ante el temor de promociones urbanísticas más o menos camufladas.
Es una opción que, en todo caso, el Plan Territorial de Mallorca no contempla si atendemos a las manifestaciones del conseller de Urbanismo del Consell mallorquín, Bartomeu Vicens. Todo parece indicar que en torno al Centro de Tecnificación Deportiva de Calvià se juegan muchas cosas más allá de la sofisticación y los réditos del esfuerzo físico bien dirigido.
El municipio de Calvià es complejo y a veces contradictorio hasta el extremo de poder crear conflictos de intereses. Quien sabe si la tormenta que se genera con todo ello acabará echando por la borda el único interés interesante, el colectivo. O se irá a pique igual que esta descabellada iniciativa de sumergir el crucero Baleares para que sirva de arrecife artificial frente a las Illes Malgrats.
(*) Publicado en el Diario de Mallorca el día 25 de junio de 2005