La ocupación hotelera mantiene el pulso a la crisis pero cae la rentabilidad


La rebaja de precios y el aumento de gastos energéticos lastran las cuentas de resultados de los hoteles


I.Moure
El sector hotelero de Calvià se encuentra ante una llamativa paradoja. Una contradicción se mire por dónde se mire. Este verano, prevén altos niveles de ocupación, mejores que los del año pasado, pero la rentabilidad que acaben logrando será la misma o incluso peor. Los motivos hay que buscarlos en las rebajas de precios de las que tiran los hoteles para no perder turistas y en el aumento de los gastos energéticos. "Estos gastos han subido entre un 13 y un 17%. El agua, la luz... Sin olvidar que el precio de los productos perecederos también ha aumentado, así como las tablas salariales de los empleados", declara el presidente de la asociación hotelera de Palmanova–Magaluf, Sebastià Darder. En esta zona, los meses de abril, mayo y junio han cerrado con ocupaciones medias del 70%, 72% y 81%, respectivamente, varios puntos porcentuales por encima respecto al mismo periodo del año pasado. Y, para julio, se prevé un 90,9%. "La temporada va mucho mejor que en 2010", manifiesta Darder, quien, no obstante, recuerda que "parte de esta ocupación corresponde a venta anticipada, con descuentos de hasta el 25% sobre los precios de contrato". Esto es, seductoras ofertas para los turistas.

22 euros por noche

Unos descuentos que se han dado en la zona de Santa Ponça. "Junio empezó mal, pero a mediados de mes subió espectacularmente. Eso sí, hay que tener en cuenta que los precios fueron de súper oferta. Ha habido complejos de apartamentos de tres llaves que ofertaban por 22,23 euros un aparamento para dos, tres personas", explica el presidente de la asociación hotelera de Santa Ponça, Antoni Roses. Roses agrega que, para julio, hay petición de "muchas reservas", aunque todavía es pronto para sacar conclusiones. Lo que sí preocupa a los hoteleros de este núcleo es la evolución de la economía de Irlanda, fuertemente azotada por la crisis. Santa Ponça se nutre de irlandeses (el 40% de los turistas que recibe son de esta nacionalidad) y el sector ha notado que este mercado se encuentra "congelado", como señala Roses. No todo es negativo. "Los alemanes vienen cada año más", agrega el hotelero. Tampoco ha decaído la llegada a Santa Ponça de otras nacionalidades británicas.

Optimismo en Peguera

El presidente de la asociación hotelera de Peguera, Miguel Ángel Jiménez, detalla que, pese a que el inicio de temporada fue "muy desigual", el mes de junio se acabará cerrando con una ocupación media del 90%. Jiménez confía en que julio pueda finalizar con porcentajes del 95% y, respecto a agosto, manifiesta que faltan por vender los últimos días del mes, "pero hasta la primera quincena las ventas van bien". Una realidad que le lleva a concluir que ve "con optimismo" la temporada alta que ahora arranca.

Las reivindicaciones

SANTA PONÇA

Piden que se alejen las boyas que protegen a los bañistas La asociación hotelera de Santa Ponça se entrevistó con representantes de Demarcación de Costas y del Ayuntamiento para pedir que se alejen las boyas que delimitan el área de baño de los usuarios de la playa y así evitar que las embarcaciones se sitúen demasiado cerca del litoral. Los hoteleros arrancaron el compromiso de que el balizamiento se desplazaría 200 metros.

PEGUERA Preocupación en el sector por la playa de Palmira En el sector hotelero de Peguera existe preocupación por el estado del agua de la playa Palmira, como subraya Miguel Ángel Jiménez. A ello hay que sumar las obras de rehabilitación que se llevan a cabo en un establecimiento hotelero situado en primera línea y el desplazamiento del espigón.

 

 

 
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