Detenido un celador de obras por un presunto chantaje a una vecina
El Ayuntamiento ha iniciado un expediente disciplinario contra el funcionario, al que ha suspendido de empleo y sueldo
I.M.
Convulsión en el departamento de Urbanismo del ayuntamiento de Calvià. Un veterano celador de obras fue detenido ayer por la Guardia Civil tras haber sido denunciado por una ciudadana del municipio. Según fuentes municipales, esta vecina ha asegurado haber sido "extorsionada" por el funcionario. El detenido es bastante conocido en círculos empresariales y de la construcción, porque tenía una diltada trayectoria en el municipio en la supervisión de la legalidad de las construcciones. La película de los hechos se remonta al pasado viernes, 10 de diciembre. Aquel día, la mencionada mujer acudió por la mañana a dependencias municipales, donde, de acuerdo al relato ofrecido por el Consistorio calvianer, denunció las prácticas irregulares del celador en el ejercicio de sus funciones. Representantes de la Casa Consistorial iniciaron entonces una labor de comprobación de los hechos. Ninguna fuente oficial comfirmó ayer en qué consistieron estas prácticas, pero en medios políticos y empresariales del término se aseguraba que podrían estar relacionadas con el intercambio de favores económicos o de otra índole a cambio de hacer la ´vista gorda´ con determinadas infracciones urbanísticas.
Denuncia con base
Después de analizar las pruebas que presentó la denunciante, el Consistorio llegó a la conclusión de que tenían una base, según explicaron fuentes municipales. Al constatar que "había indicios suficientes de comisión de delito", prosiguen estas fuentes, el Ayuntamiento decidió actuar de inmediato.
Investigación interna
Así, para empezar, inició un expediente disciplinario contra el celador, al que se suspendió de empleo y sueldo. Paralelamente, ha arrancado una investigación para determinar el alcance del proceder del funcionario calvianer. El mismo viernes en que la vecina presentó la denuncia, se informó de los hechos a la Guardia Civil. Y ayer, bien temprano, a las 7.30 horas, la Benemérita le detenía. Según parece, el celador acababa de regresar a su puesto de trabajo tras unas vacaciones. .
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