Entre fogones con Leonardo Da Vinci

 


Los alumnos de cocina del IES Calvià ofrecen una degustación gastronómica del Renacimiento


I.M.
Cinco siglos después, el espíritu del Renacimiento –la época que rompió con la oscuridad de la Edad Media, la época de célebres y polifacéticos artistas como Leonardo da Vinci, del descubrimiento de un nuevo mundo llamado América, y de la consolidación de la posición del hombre como principio y fin del pensamiento– sobrevoló ayer el comedor y la cocina del hotel HM Royal Beach de Magaluf, materializándose en una gran y sugerente variedad de texturas, aromas, sabores, formas...
Y todo ello, no por obra de magia ni de una máquina del tiempo, sino por la labor de una treintena de estudiantes de primer y segundo curso de Cocina y Gastronomía del instituto de secundaria (IES) Calvià, que ofrecieron ayer una degustación gastronómica basada en el Renacimiento a más de un centenar de comensales, entre los que estuvo el conseller de Educación, Bartomeu Llinàs, y el responsable del Instituto para la Convivencia y el Éxito Escolar, Alfonso Rodríguez. En la iniciativa, han colaborado también alumnos de este centro de los departamentos de Fotografía y Ciencias Sociales.
La degustación, elaborada a partir de recetarios de la época como el ´Libro de guisados, manjares y potajes´ escrito por Ruperto de Nola (siglo dieciséis), estuvo compuesta de siete platos más tres tipos de postres. Arroz con carne, garbanzos con patitas de cerdo, ensalada de zanahoria con naranja, sopa de puerros, alubias con leche de piñones, cazuela de sepia y estofado formaron parte de este menú renacentista, que, en su época, introdujo importantes novedades en la dieta.
"En el Renacimiento, surgen nuevos métodos de cocina y los platos, en comparación con la Edad Media, van tomando cuerpo, tienen una sensación de plenitud", explicó el profesor de gastronomía del IES Calvià Joan Abrines, quien detalló que en los siglos quince y dieciséis la "aportación de los frutos secos hace que las salsas ganen en espesor". Es el periodo, como relató Abrines, en que en la comida se introducen las especias y las hierbas aromáticas. En cambio, aún no formaban parte del día a día culinario productos que con el tiempo se convertirían en esenciales en nuestra dieta, como la patata o el tomate, descubiertos en América y que en un primer momento "sólo eran utilizadas como plantas ornamentales", apunta el docente.
En lo que se refiere al dulce, en el Renacimiento se estructuraba en torno a cuatro elementos básicos: fruta, leche, queso y frutos secos. Y, sobre todo, un plato se alzaba con el dominio entre los manteles, el ´manjar blanco´. Abrines señala que éste era una crema espesa que se elaboraba mezclándolo con almidón de arroz.
Uno de los impulsores de la degustación gastronómica, el profesor de lenguas clásicas en el IES Calvià Pep Campillo, destacó la consolidación de esta iniciativa culinaria, que en las últimas ediciones se había centrado en las culturas griega, romana y árabe..

 

 

 
ir a más noticias ................................................................... ir a portada