En Contra. María José Rodríguez, Presidenta de UM Calvià, Defensora del Paciente
´Compadezco a Miquel Nadal´
La lucense María José Rodríguez (Palas de Rei, 1957) ha sido elegida presidenta de UM Calvià una semana después de denunciar una agresión en el seno de su partido, de la que conserva moratones en brazos y piernas. Defensora del Paciente, ya piensa en la alcaldía. Ha aprendido que "la gente sabe elegir, listas abiertas".
MATÍAS VALLÉS
–Para que se haga cargo del tipo de entrevista: "¿Miquel Nadal logrará acabar con UM?"
–Compadezco a Miquel Nadal porque soy de la escuela de Concepción Arenal, "odia el delito y compadece al delincuente".
–Sin ánimo de señalar, ustedes encumbraron a Nadal.
–A veces se amamanta a los monstruos. Rómulo y Remo le salieron mejor a la loba.
–¿Se siente usted la nueva Munar?
–Me siento María José Rodríguez y sus circunstancias. Es muy triste la situación de Munar, que es una gran desconocida para la gente a escala personal. Hoy está sobrepasada por lo que le está ocurriendo.
–¿Por qué se presentó a UM Calvià?
–Mi partido estaba herido de muerte, y sólo podemos reflotarlo quienes no estamos manchados políticamente.
–¿´Estaba´ herido de muerte?
–Ya no lo está, la elección de Melià avala el futuro del proyecto.
–UM nos apasiona, pero luego votamos otras cosas.
–Porque los mallorquines hemos sido colonizados demasiadas veces pero, si UM no existiera, deberíamos inventarla. A mi edad no quiero cambiar de nada, ni de almohadita.
–¿UM ha llevado demasiado lejos la política como deporte de contacto?
–Sí, y es muy desgraciado. En la política no caben la violencia ni los sicarios, y Enric Molina es un hombre sin oficio ni beneficio, que vive del oportunismo político.
–¿La violencia duele más si proviene de un compañero?
–Duele siempre, y no le considero un compañero.
–¿Fue agredida o agresora?
–Me agredieron, para sacarme de la campaña. Soy absolutamente pacífica, no molestaría a nadie pero sé defenderme.
–¿Hubo violencia de género?
–Llevo treinta años trabajando para este asunto. Ya fui agredida en Palma, por defender a una mujer a la que estaban maltratando. Es penosísimo pero, como decía mi abuelo, "nada de lo que hay en el mundo sobra".
–¿Carlos Delgado es el rival pero Isidre Cañellas es el enemigo?
–Jamás consideraré enemigo a Cañellas, y Manuel Onieva –que representa a Delgado en menos correoso– será el contrincante político cuando yo aspire al ayuntamiento.
–Cañellas ha insinuado que hubo altas de militantes de Palma en Calvià.
–Cañellas debería haber sabido delante de quién estaba y que, si me someten a un pressing, se logra el efecto opuesto. Ha de reflexionar consigo mismo y pensar que la política es un ejercicio de libertad. No se puede desprestigiar al contrincante ni amenazar a personitas para las que el trabajo es sagrado.
–Alguien llamaba a las redacciones para ponerla de chupa de dómine.
–Lo sé, pero estoy dispuesta al escrutinio. Los políticos hemos de someternos a un filtro permanente, lo acepto de buen grado.
–¿Se siente a gusto en el Pacto?
–Asumo muchos elementos de la izquierda, pero pensaba que abanderaba la justicia social, y he comprobado en primerísima persona que no es así.
–¿El paciente siempre tiene la razón?
–Y si no la tiene, lo defiendo igualmente. Contra la maquinaria de la Administración, el paciente es David frente a Goliat.
–Su nuevo puesto en UM es incompatible con el cargo de Defensor del Paciente.
–No es taxativo, pero hay una incompatibilidad. Voy a plantearme el futuro y, si decido ir a Calvià, habrá que tomar una decisión.
–Una semana entrevisto a José María Rodríguez y, a la siguiente, a María José Rodríguez.
–Y dentro de poco entrevistarás a Alfonso Rodríguez, el profesor que será candidato del PSOE en Calvià. Los Rodríguez estamos de moda.
–No hay vivienda más segura que junto a la mansión de un mafioso ruso.
–Podría escribir un libro, con 18 cámaras de infrarrojos y el CNI pendiente sin interrupción. Con todo, prefiero los mafiosos de altura a los de poca monta.
–Las mallorquinas se muestran satisfechas con su vida sexual.
–Estoy contenta con lo que tengo, pero me faltan elementos de comparación.
–Y sin embargo, pasará a la historia por sus bomberos.
–Fue una historia de amor profesional, y me regalaron un bolígrafo con la incrustación de una perla cultivada. Impresiona ver que hombres tan fornidos son también inteligentes y sensibles.
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