Alertan del estado de conservación
de un edificio desalojado en 2004
Conectada a la parte de arriba del inmueble hay una casa
y debajo, un tramo costero
I. MOURE.
Un inquilino que fue desalojado provisionalmente en 2004
de una edificación costera de la calle Rossegada número
31 de Bendinat –en virtud de una resolución de alcaldía
que alegaba "riesgo para sus ocupantes"– denuncia que
en todo este tiempo ninguna administración ha adoptado medidas
para garantizar la seguridad y la habitabilidad del inmueble.
La defensa judicial del inquilino alega que, si en su día el Ayuntamiento
justificó el desalojo porque el edificio presentaba riesgo de "colapso",
no se entiende que, cinco años después, las actuaciones
para reforzar la estructura brillen por su ausencia. El peligro se agrava
por el hecho de que, conectada a la parte de arriba de la edificación,
hay una residencia unifamiliar que está habitada. En la parte de
abajo, existe un tramo costero frecuentado en verano por bañistas.
La defensa ha llevado el asunto hasta el Supremo, al cuestionar la rescisión
del contrato de arrendamiento de su cliente.
La historia se remonta a abril de 2004, cuando una resolución de
alcaldía ordenó el desalojo "con carácter cautelar,
provisional y urgente", a partir de unos informes técnicos
que constataban que "las lesiones que padece (el edificio) pueden
provocar la rotura súbita de algún elemento estructural".
Pese a esto, los dictámenes concluían que, "si se toman
las medidas de seguridad y refuerzos provisionales, las viviendas habitadas
pueden continuar siéndolo". Unas medidas que, según
lamenta la defensa judicial del inquilino, no se han plasmado en ningún
sitio. En una comunicación oficial a principios de este año,
el Consistorio reconocía que no se habían adoptado las "medidas
definitivas" para la "reparación completa" del edificio,
si bien fijaba también la necesidad de contar con el permiso de
Demarcación de Costas. Una parte del inmueble está en zona
de dominio público marítimo–terrestre.
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