Medio Ambiente acusa al Consistorio de
confundir a los dueños de bares
I. M.
La conselleria de Medio
Ambiente del Govern reprochó ayer al ayuntamiento de Calvià
haber creado una "estrategia de la confusión" en el conflicto
desatado desde el pasado fin de semana con propietarios de bares de Punta
Ballena (Magaluf).
Fuentes del departamento autonómico negaron que el conocido como
´Decreto Grimalt´ haya introducido cambios en la definición
de horario nocturno a la hora de abordar la regulación de los ruidos,
al igual que desmintieron que esta normativa autonómica afecte
a las ordenanzas municipales.
"Es cierto que en un futuro se hará un reglamento de la ley
autonómica sobre contaminación acústica, pero será
en consenso con todos los sectores implicados", aseguraron fuentes
de la Conselleria.
Cabe recordar que el Ayuntamiento se amparó en el ´Decreto
Grimalt´ para comunicar a los dueños de locales que debían
apagar la música de las terrazas a las 23 horas en vez de a medianoche,
lo que generó las protestas de este sector al considerar que se
estaba limitando su actividad. También causó malestar la
decisión de rebajar en 10 decibelios el nivel de la música
permitida durante el horario diurno (hasta las 23 horas).
Junto al director general de Calidad Ambiental, Josep Lliteres, el conseller
Miquel Àngel Grimalt fue el encargado de explicar la postura de
la Conselleria a una representación de empresarios de Magaluf,
que junto a un grupo de trabajadores se desplazó a Palma hasta
la sede de la Conselleria.
Reunión con Delgado
Con posterioridad, propietarios de bares
de Punta Ballena mantuvieron un encuentro con el alcalde de Calvià,
Carlos Delgado (PP). Según informó el representante legal
de la asociación de bares de Punta Ballena, Andrés Buades,
ambas partes se emplazaron a una nueva reunión el próximo
martes.
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