Los comerciantes alertan de que ya hay
prostitutas en las calles
Denuncian la "violencia" que
utilizan las meretrices, que han adelantado su presencia en Magaluf
I. MOURE.
Un grupo de una decena de prostitutas extranjeras ya
ha hecho acto de presencia las noches de los fines de semana en el núcleo
turístico de Magaluf. El fenómeno de la prostitución
no es nuevo en el municipio de Calvià, pero sí que es noticiable
que haya comenzado tan pronto, en pleno mes de marzo, y no en verano,
como ha sucedido en los últimos años.
Los comerciantes calvianers no han tardado en expresar su malestar por
este motivo. Consideran que las meretrices dan una muy mala imagen de
la zona al emplear con frecuencia malos modos con los turistas, lo que,
según apuntan los empresarios, no es una buena noticia en un momento
en que el sector vive una delicada situación económica.
Ayer, la patronal del comercio turístico Acotur registró
una denuncia en el Ayuntamiento, en que exige al alcalde Carlos Delgado
(PP) que garantice una aplicación efectiva de la ordenanza municipal
contra la prostitución en la vía pública, al tiempo
que le pide que vele por la seguridad de los "pocos turistas"
que visitan el municipio en esta época del año.
Presencia "escandalosa"
En su escrito, se lamenta la presencia "escandalosa
y vergonzante" de prostitutas, que actúan "con una violencia
desmesurada a la caza y captura" de los visitantes que pasan en la
actualidad sus vacaciones en Magaluf.
El Grupo Municipal de Unió Mallorquina, en la oposición,
se sumó ayer a las quejas de los comerciantes y exigió también
al Consistorio que actúe con determinación para erradicar
este fenómeno. "Tenemos una ordenanza, aunque su grado de
efectividad es muy bajo. Hace falta más presión policial,
porque es lo más eficaz", manifestó el regidor calvianer
de UM, Isidre Cañellas.
En la actualidad, en el municipio existe una ordenanza específica
que data de 2004 para perseguir la prostitución que se ejerce en
la calle. El motivo argüido, que la venta de servicios sexuales es
una actividad económica ofertada sin licencia de actividad y, por
tanto, ha de ser prohibida. La normativa no sólo permite imponer
multas a las prostitutas, sino que también, en caso de reiterado
incumplimiento de las advertencias municipales, contempla la posibilidad
de acudir a la vía penal por un delito de desobediencia a la autoridad.
Repunte en 2008
La venta de servicios sexuales en la vía pública
se había reducido en los últimos años, pero la temporada
pasada experimentó un considerable repunte y se tramitaron alrededor
de un centenar de denuncias, según confirmó tras el verano
el inspector jefe de la Policía Local de Calvià, Jaume Jaume
Marcó.
La prostitución callejera en el municipio se reveló como
un problema de orden público hace ahora más de un lustro.
Principalmente de origen subsahariano, las prostitutas ejercían
en importantes calles turísticas como Punta Ballena, en Magaluf,
y Ramon de Montcada, en Santa Ponça.
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