La emboscada de los ´manteros´
Policía Local y Movilidad interpusieron
23 denuncias en 2008 a autocares turísticos ilegales
I. MOURE..
Cuando el día se despereza, ellos entran en acción.
Se sitúan en los alrededores de los hoteles. Su objetivo principal,
los jubilados españoles de viajes del Imserso. Ellos, en grupos
de tres o cuatro personas, reparten folletos ofreciendo una excursión
gratuita en autocar. Por ejemplo, a Palma. Una oferta sugerente. No falta
quien se apunte. ¿Por qué no? Ver la Catedral, el barrio
antiguo, el Paseo Marítimo. Pasear. Conocer. Y todo con transporte
gratis. Sin embargo, en el camino, existe una pequeña variación
respecto a lo inicialmente previsto. El autocar se detiene en un polígono
o en algún lugar poco concurrido donde se despliega un variopinto
bazar, del que emanan las persuasivas palabras de los vendedores. Mantas,
almohadas, productos terapéuticos, colonia de Mallorca, aguas "milagrosas"...
Compren, compren, compren, repiten como un mantra los organizadores de
la excursión. Son los conocidos como manteros.
En el caso de Calvià, actúan sobre todo en Palmanova, Magaluf
y Peguera, aunque también operan en Palma y s´Arenal de Llucmajor,
según explica el presidente de la patronal de comercio turístico
Acotur, Pepe Tirado, quien alerta del "cúmulo de ilegalidades"
que distingue a las prácticas de estos grupos empresariales.
"Los ´manteros´ utilizan publicidad engañosa y
en las paradas que hacen realizan una presión psicológica
para vender. Incluso llegan a utilizar como cebos a personas mayores que
alaban las virtudes de los productos para que los otros también
los compren. Por no hablar de que no emiten ningún tipo de factura.
Eso significa que el comprador no tiene garantía ni posibilidades
de devolución", señala Tirado.
Para los comerciantes legalmente constituidos, lo peor es que esta clase
de prácticas, a las que no se ha logrado eliminar del todo, emborronan
la imagen de todo el sector. "Suponen una nefasta proyección
del comercio mallorquín, porque después nos meten a todos
en el mismo saco", declara el responsable patronal. "El problema
es sobre todo de imagen", coincide en asegurar la presidenta del
Colegio Oficial de Guías Turísticos de Balears, Magdalena
Torrens.
"Yo he visto cómo fuera de los hoteles intentan convencer
a los jubilados. Prácticamente los acosan. Algunos de los jubilados
me han dicho después que les llevaron a una fábrica y que
durante dos horas les intentaron vender cosas. A veces pasa que hasta
en el viaje de vuelta en el autobús les siguen intentando vender
algo", agrega. Torrens, quien indica que Santa Maria y sa Pobla son
puntos frecuentes de parada comercial de los manteros, recalca también
la ilegalidad que supone que estas excursiones se vendan como turísticas
sin contar con personal acreditado.
En este sentido, recuerda que las condiciones para conseguir el título
de guía son tener la diplomatura de Turismo y aprobar los exámenes
del colegio oficial. Aunque en el último año esta práctica
comercial que se mueve en la alegalidad se ha visto afectada por la crisis
y la menor capacidad de consumo, el fenómeno subsiste. De hecho,
las autoridades siguen en guardia. En Calvià, la Policía
Local y funcionarios de la Inspección de Transportes de la conselleria
de Movilidad realizan controles periódicos en las carreteras del
municipio.
En su punto de mira, los autocares de transporte turístico que
no cumplen con la normativa y que, generalmente, son los utilizados por
los manteros. El año pasado, se practicaron 36 controles, en los
que se interpusieron 23 denuncias, que posteriormente se encarga de tramitar
la Conselleria. La cifra de expedientes sancionadores es la misma que
la de 2007. Este año, han comenzado ya las primeras inspecciones.
La semana pasada, en la zona de Palmanova y Magaluf, se revisaron hasta
20 autocares y se levantaron dos actas de infracción por vulnerar
el Reglamento de Transporte Turístico. Uno de los vehículos
fue inmovilizado al incumplir los requisitos legales y carecer de autorización
administrativa.
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