Sale a subasta pública
el colegio Scal de Magaluf por sus deudas
La dirección del centro privado asegura que un
potente grupo educativo está interesado en la escuela
I. MOURE.
El edificio y los terrenos que albergan la sede del colegio
privado Scal de Magaluf, donde en la actualidad cursan sus estudios unos
250 alumnos, serán objeto dentro de aproximadamente un mes de una
subasta pública instada por la Seguridad Social como consecuencia
de las deudas que arrastra la escuela desde hace más de una década
con la Seguridad Social, el ayuntamiento de Calvià, Hacienda y
Sa Nostra.
El director del centro, Roberto Meana, remarca que este trámite
no implicará la interrupción de la actividad escolar. Para
reforzar este argumento, Meana explica que tanto desde el ayuntamiento
de Calvià como desde la conselleria de Educación le han
comunicado que respaldan la continuidad del proyecto educativo que comenzó
en 1988.
Además, recuerda que los terrenos en que está ubicado el
Scal están clasificados urbanísticamente como de uso educativo,
por lo que no pueden ser objeto de especulación inmobiliaria. También
asegura que está interesado en adquirir el colegio un potente grupo
inversor, la compañía Colegios Laude.
Lo que saldrá a subasta es un solar de 22.000 metros cuadrados
y el edificio de dos pisos que alberga, con una planta baja de 1.957 metros
cuadrados y otra superior de 1.303 metros cuadrados. Los terrenos están
ubicados al lado de dos conocidos parques acuáticos del municipio,
en la zona conocida como la Marina de Magaluf.
La Tesorería General de la Seguridad Social es uno de los acreedores
del colegio. Según consta en el boletín oficial de la Comunidad
del pasado 14 de octubre, en que se anuncia la convocatoria de la subasta,
la cantidad adeudada a este organismo público asciende a 521.015
euros. Otros acreedores son Hacienda, Sa Nostra y el ayuntamiento de Calvià.
El Consistorio, de acuerdo a la información contenida en el BOIB,
reclama 449.032 euros a Scal Magaluf Sociedad Anónima Laboral por
impago de varios impuestos municipales.
En una valoración realizada por el Ayuntamiento se tasaban en 6,6
millones de euros los bienes a subastar, aunque otras fuentes rebajan
esta cantidad en uno o dos millones de euros.
Origen del problema
Según relata el director del centro educativo,
el origen de la situación actual se remonta al curso 1993-1994,
cuando en la sociedad gestora del colegio se produjeron desavenencias
que acabaron con la marcha de una parte de los socios, quienes denunciaron
el impago de una serie de cantidades económicas.
El resultado de esto, refiere Meana, fue la paralización de las
cuentas y el comienzo de un denso embrollo económico y judicial.
A finales de los noventa, gracias a la mediación de miembros del
Govern, el centro privado alcanzó un acuerdo tácito con
sus acreedores para proseguir su actividad e ir pagando poco a poco sus
deudas.
En la actualidad, el Scal se encuentra bajo una administración
judicial, que se responsabiliza del día a día de la gestión
del colegio, como el pago de salarios o la financiación de reformas
de mantenimiento. El director del colegio destaca el "sacrificio"
realizado en todo este tiempo por el personal del centro. Una treintena
de trabajadores, que, según subraya Meana, "han mostrado su
generosidad" al continuar su actividad con sueldos mínimos,
sin cobrar horas extra y sin apenas vacaciones. Empleados que, agrega,
han sabido crear un ambiente educativo "cercano" con los alumnos.
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