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El Consell frena el plan general al no fijar zonas de reconversión
El PP exige "responsabilidad" a Dubon para agilizar el PGOU "en un momento de crisis"
I. MOURE
El Consell de Mallorca paralizó ayer de forma provisional el plan urbanístico de Calvià, las normas que rigen los límites de crecimiento residencial y las áreas de suelo rústico, entre otras cuestiones. La decisión fue aprobada por la comisión insular de urbanismo, que ratificó un dictamen técnico que había detectado varias deficiencias en la adaptación del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de Calvià al Plan Territorial de Mallorca (PTM).
El argumento dado por los técnicos del Consell es que en la propuesta municipal faltaba concreción a la hora de definir las actuaciones de reconversión que llevan aparejadas las 90 hectáreas de crecimiento previstas en el PGOU. Es decir, se reprocha al Consistorio que no diga, por ejemplo, en qué zonas turísticas degradadas actuará o qué instalaciones pueden ser objto de demolición. Los representantes de PSOE, UM y Bloc respaldaron la suspensión, mientras que el PP votó en contra. El representante popular Jaume Font, quien se expresó con gran contundencia, exigió "responsabilidad" a la comisión "en este momento de crisis".
"Proyectos parados"
"Con las dificultades actuales, no se pueden frenar los posibles proyectos que haya. Además, la adaptación es importante porque permite dar licencias. Calvià ha hecho un trabajo extraordinario para adaptar su plan general. Por ejemplo, en suelo rústico ha delimitado las zonas donde no se puede hacer nada", alegó. La principal crítica que dirigió hacia la decisión del pacto de gobierno fue que se obliga al Consistorio calvianer a decidir ya dónde actuar en materia de recuperación de espacios degradados, a pesar de que el Consell no ha elaborado aún el reglamento necesario que regule cómo realizar este tipo de actuaciones.
Camino a seguir
Otra postura distinta sostuvo la consellera de Territorio, Maria Lluïsa Dubon. Argumentó que, en la adaptación de su plan general, el Ayuntamiento se había limitado a copiar las indicaciones del PTM, y defendió que las exigencias del Consell al PGOU calvianer define el "camino a seguir" por otros municipios.
"Estamos marcando el modelo de territorio para Mallorca. Se tiene que hacer un esfuerzo para delimitar qué zonas se pueden reconvertir y qué crecimiento hace falta", declaró Dubon, quien recordó la especial trascendencia del municipio de Calvià "como zona turística".
Por parte del Bloc, Antoni Alorda se mostró preocupado, porque consideró que en el plan general de Calvià del año 2000 se previeron 37 hectáreas de crecimiento - referidas sobre todo a la urbanización de Peguera oeste-, pero que el posterior Plan Territorial fijó el límite en 31 hectáreas. Por eso, Alorda pidió que el Ayuntamiento compense este desfase con la desclasificación de seis hectáreas de suelo urbanizable y su conversión en suelo rústico. Los técnicos del Consell limitaron este descuadre a tres hectáreas.
No es el primer obstáculo con que topa el PGOU de Calvià. El pasado diciembre, la Comisión balear de Medio Ambiente - dependiente del Govern- no dio el visto bueno al texto remitido al no incluir medidas de protección para un vegetal endémico en la zona de sa Marina de Magaluf.
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