| Delgado confía en alcanzar pronto un acuerdo con los policías locales
I.M.
El alcalde de Calvià, Carlos Delgado (PP), aseguró ayer que confía en que se llegue a un acuerdo en los próximos días con los sindicatos para resolver el malestar de los policías locales del municipio, que anteayer protagonizaron una protesta ante la sede consistorial en la que exigieron la dimisión del inspector jefe y reclamaron mejoras laborales.
Tras la firma de un convenio en Palma con la Conselleria de Turismo, Delgado declaró que "es la primera vez" que el colectivo policial calvianer "manifiesta su descontento", y aseguró que los puntos de discrepancia con los representantes sindicales se reducen al número de días seguidos que se puede trabajar.
"Están en su derecho de protestar. Las negociaciones siguen y confío en que se llegue a un acuerdo. No es un tema que me preocupe", dijo el primer edil.
Por otro lado, el principal partido de la oposición en Calvià, el PSOE, se refirió ayer también a la movilización de los agentes y aseguró que éstos padecen una situación "tensa y complicada" producto de la "politización extrema llevada a cabo por el equipo de gobierno municipal del PP".
En un comunicado, la formación socialista lamenta que en la Policía Local de Calvià una "minoría de enchufados asciendan con el único mérito de ser afiliados al Partido Popular".
Presión recaudatoria
Además, el PSOE apunta que, en los últimos tiempos, ha recibido quejas de agentes por la "fuerte presión recaudatoria que se les impone desde la dirección política". "No puede ser que, por la situación económica de deuda del Ayuntamiento provocada por los súper salarios de los 60 asesores de Delgado, ahora haya presiones y amenazas a los policías para que inflen a multas a ciudadanos y comerciantes", manifiesta el portavoz municipal socialista, Antoni Manchado, en declaraciones que recoge el comunicado.
La Policía Local de Calvià acordó la semana pasada inciar movilizaciones para denunciar lo que considera un incumplimiento del pacto de funcionarios. Los agentes reclaman la dimisión de su jefe, Jaume Marcó.
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